La letra energética de una lavadora necesita contexto antes de compararla con una etiqueta antigua
Cómo comparar la etiqueta A–G de dos lavadoras: unidades, programa y un cálculo reproducible con cifras hipotéticas, sin convertir la letra antigua en una equivalencia falsa.

La escala A–G para lavadoras se aplica desde el 1 de marzo de 2021; no es una reforma anunciada en octubre de 2026. IDAE explicó entonces la desaparición de A+, A++ y A+++ en este grupo. Al cambiar la escala y la metodología, la letra antigua no se convierte mediante una tabla universal en la actual. Primero hay que identificar el modelo y la versión de su etiqueta.
La Comisión Europea explica que la etiqueta actual muestra energía por cien ciclos, agua por ciclo, capacidad, duración y ruido. Los datos se refieren al programa eco 40–60. El código QR permite consultar el modelo en EPREL. Para una comparación coherente conviene registrar las unidades completas y comprobar qué programa describen; un número por ciclo no se compara directamente con otro por cien ciclos.
Ejemplo didáctico, sin aparatos reales: supongamos un modelo 1 de 48 kWh por cien ciclos y un modelo 2 de 60 kWh por cien ciclos, con la misma capacidad declarada. Los números 1 y 2 identifican los modelos ficticios, no su clase energética. Con doscientos ciclos, la estimación de referencia sería 48 × 200 ÷ 100 = 96 kWh para la primera y 120 kWh para la segunda. La diferencia es de 24 kWh.
Con un precio hipotético de electricidad de 0,25 euros por kWh, esa diferencia equivale a 6 euros en el periodo considerado. No es una tarifa actual ni un ahorro garantizado. Tampoco incluye agua, detergente, precio de compra, reparaciones o variaciones del uso real. El cálculo sirve para revisar órdenes de magnitud antes de atribuir a una diferencia de letras un beneficio económico que no se ha demostrado.
La comprobación se puede repetir con esta secuencia: copiar la referencia del modelo, anotar kWh por cien ciclos, elegir un número de ciclos y dividir entre cien tras multiplicar. Si las capacidades son diferentes, esa cuenta no resuelve por sí sola cuál encaja mejor con la colada del hogar. La imagen adjunta es una ilustración genérica de IA, no una etiqueta oficial ni una medición de laboratorio.
Ejemplo comprobable: 200 ciclos
| Magnitud | Modelo 1 ficticio | Modelo 2 ficticio |
|---|---|---|
| Etiqueta: kWh/100 ciclos | 48 | 60 |
| Energía estimada: etiqueta × 200 ÷ 100 | 96 kWh | 120 kWh |
| Coste a 0,25 €/kWh (supuesto) | 24 € | 30 € |
Diferencia del ejemplo: 24 kWh y 6 €. Para tus datos: consumo de referencia = kWh por 100 ciclos × ciclos previstos ÷ 100; coste de energía = consumo × precio por kWh. Comprueba la misma capacidad y programa. Esta estimación no equivale a una medición doméstica.